Primeros días en medicina
Al principio
Entraste a medicina, tienes expectativas y metas por delante, todo de repente ha cambiado. Tienes que adaptarte a un nuevo entorno, con nuevas personas y con más responsabilidades de las que antes tenías.
Al principio pensaras que todo está planeado, que existe una organización en todo lo que se viene por delante. Pero te equivocas.
Será un descontrol, de absolutamente todo, incluidas tus emociones. Sucederá tan rápido que ves como el tiempo se va de tus manos y la idea de una rutina se desvanece ante tus ojos. La pasaras mal, estarás agotado y por sobretodo; querrás renunciar.
Un debate surgirá en tu cabeza: ¿En realidad esto es lo que quiero? ¿Seré suficiente? ¿Podré con esto?
Y es totalmente normal, todos pasamos (o estamos pasando) por ello, pues te estas adaptando a una nueva etapa que exige mucho de ti.
Sí sientes que la situación te está superando, no tengas miedo de expresarte por sentirte débil o insuficiente, hasta la mente más decidida reacciona negativamente al cansancio.
Todo lo que estas sintiendo es válido, superarás esto y verás que eres capaz de seguir
La Medicina es un área muy dinámica y cada año de estudios tiene retos diferentes, así como la residencia y la vida de un médico cirujano. Estudiantes y médicos novatos aprenden a encontrar el balance para sobresalir en la profesión, disponer de tiempo para su vida personal y cuidar su salud mental.
Un aspecto esencial para adaptarse a la Escuela de Medicina es integrarse a un grupo, porque los compañeros se ayudan mutuamente para estudiar y comprender las materias complicadas. Los grupos de estudio no solo son útiles para la faceta académica, sino también para interactuar con otras personas y distraerse.
También hay que disponer de tiempo para cuidarse, lo que incluye contar con las horas adecuadas de sueño, llevar una alimentación saludable, hacer ejercicio y no abandonar las actividades de distracción. Aunque parece imposible equilibrarlo todo, no lo es. Hay que hacer cambios, como dedicar menos tiempo al ejercicio o a la lectura de textos que no sean de temas médicos, para superar con éxito los estudios; por eso los alumnos tienen que establecer una rutina en la que den prioridad a sus estudios y su salud.
Errores que debes evitar en el primer año de Medicina
Con el estrés que provoca la exigencia de las materias que estudias y la adaptación que necesitas, es posible que cometas algunos errores durante los primeros años. Te mencionamos algunos para que los evites y aproveches mejor el tiempo:
- Saltarte clases: aunque la modalidad ideal es presencial, hay escuelas de Medicina con frecuencia hacen grabaciones de las clases o publican el contenido en medios electrónicos; con eso puedes caer en la tentación de saltarte las clases y estudiar con el material en casa, pero aunque es un método que funciona para algunos, al menos durante el primer año deberías evitar saltarte las clases presenciales, que te permitirán mantenerte orientado, conocer nuevas personas y entender mejor la exigencia de cada materia.
- Acumular pendientes: es frecuente que los estudiantes pasen noches enteras estudiando el día antes de un examen, pero en Medicina esto impedirá que tengas éxito en la evaluación; hay tanta información en cada materia que no es posible estudiar todo y comprenderlo el día antes de un examen; quienes tienen mejores resultados son los que estudian justo después de ver una clase y revisan el contenido frecuentemente hasta que llega el día del examen.
- Descuidar el cuidado personal: con toda la presión de la carrera hay estudiantes que olvidan cuidar de sí mismos; esto puede incluir las consultas con el médico o el dentista, olvidar tomar tiempo para la vida personal, dejar de lado el ejercicio o no comer bien; aunque sea difícil no debes olvidar este tipo de cosas.
- Asumir demasiados compromisos: hay muchos grupos de los que puedes formar parte mientras estudias y puede ser tentador unirte a varios, pero tendrás que escoger una o dos opciones como actividades de distracción y concentrarte en ellas, en paralelo con tus clases.
- Enfocarse demasiado en un área de la Medicina: está bien que tengas interés particular en una rama de la carrera para especializarte, pero los estudiantes que se comprometen demasiado con una especialidad pueden perder oportunidades para aprender y explorar áreas distintas; tómate el tiempo de conocer las diferentes especialidades y aprovecha las opciones para adquirir experiencia en todas.
- No tener suficiente apoyo: integrarte a un nuevo grupo de amigos, mantener contacto con viejos amigos y tener apoyo de tu familia son factores esenciales; el estrés que ocasiona la carrera de Medicina no debe ser una carga para una sola persona; necesitarás respaldo de otros.
- No disfrutar: estudiar Medicina es estresante, pero también es una parte muy importante de la vida de cualquier medico; los estudiantes son privilegiados por poder aprender anatomía, conocer y cuidar a otras personas y explorar diferentes áreas para especializarse; el proceso debe ser divertido y tendrás que aprovechar eso.
Esfuérzate sin olvidar que antes que tu carrera, tus calificaciones y tus expectativas, estás tú, y tú siempre serás lo más importante.


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